Tenían reuniones virtuales cada quince días para organizar la logística del cuartel. En la primera de ellas habían decidido que Emy debería estar en cuarentena lo más lejos posible de todos. Andrea sugirió otra idea distinta en la que al final se quedó con el hada. Todos estuvieron de acuerdo.
Nikolai no era muy fan de esas reuniones, pero como la idea era lo de permanecer en la cuarentena con los compañeros del libro, por si tenían que trabajar juntos, le había parecido maravilloso quedarse cerca de Kira. Sin embargo, en esta sección tenían una niña y estaban siguiendo cuidados muy estrictos para cuidar a Sonia. A pesar de lo irritante que le parecían las llamadas, le habían entregado una joya para trabajarla.
Como siempre, los temas de la junta se desviaban cotidianamente a cosas que no tenían nada que ver y una de ellas fue el correo tradicional. Todo surgió con la simple frase que dijo Kyra al finalizar el tema: “… es muy lindo pero, ¿quién queda en el mundo que escriba así?” En ese instante pensó que él era esa persona que quedaba en el mundo.